LA CULTURA TAMBIÉN DEFIENDE LA NATURALEZA Convocatoria al sector cultural de Puerto Rico

Nuestra cultura no existe separada de la naturaleza que nos rodea. Nació en las cuevas donde nuestros antepasados dejaron petroglifos. Creció junto a los ríos, los bosques, las costas y los barrios que han inspirado nuestra música, nuestra literatura, nuestro arte y nuestra memoria colectiva. Cuando la naturaleza se destruye, también se pierde la cultura. 

Hoy, mientras miles de familias puertorriqueñas viven racionamientos de agua, la Legislatura considera medidas —consolidadas en una Reforma de Permisos de más de 800 páginas que ni los expertos han podido terminar de leer— que debilitarían la protección de los bosques, ríos, costas, humedales y del karso: el sistema que guarda el acuífero más extenso del país. Lo que hoy amenaza al karso, mañana amenaza cualquier otro rincón natural de Puerto Rico. El karso del norte alberga el acuífero más extenso de Puerto Rico. Es el sistema natural que capta, filtra y almacena el agua que llega a nuestros hogares. Y guarda, además, páginas completas de nuestra historia: yacimientos, enterramientos, nombres, relatos. 

Por eso te convocamos. No necesitas ser especialista en derecho ambiental. Basta con hablar desde lo que haces: la literatura puede nombrar lo que estamos perdiendo. La música puede reunir a quienes todavía no se sienten convocados. El cine, la fotografía y el teatro pueden mostrar que detrás de cada permiso hay un pedazo de naturaleza, y detrás de cada pedazo de naturaleza, vidas, memorias y futuros. 

TE PEDIMOS TRES COSAS: 

  • FIRMA la declaración conjunta del sector cultural en cdk-pr.org/cultura
  • CREA — un video, una canción, un poema, una ilustración, una escena — y compártelo con #DefiendeLaNaturaleza y #DefiendeElKarso
  • COMPARTE este llamado con tus públicos y exhórtalos a comunicarse con sus legisladores. 

El karso es el caso de hoy; mañana puede ser tu río, tu playa o tu bosque. Esta es una alianza amplia, plural y no partidista. Puerto Rico necesita permisos eficientes, pero desarrollo no puede significar destrucción ni desplazamiento. Sin agua no hay país posible — y sin territorio no hay cultura que contar. 

LA CULTURA TAMBIÉN DEFIENDE LA NATURALEZA. SÚMATE. 

Ciudadanos del Karso  ·  cdk-pr.org  ·  avn@cdk-pr.org 

#DefiendeLaNaturaleza   #DefiendeElKarso 

La cultura también defiende el territorio 

Quienes suscribimos esta declaración —artistas, escritores, músicos, cineastas, teatreros, artesanos, historiadores, educadores, gestores culturales, investigadores y organizaciones vinculadas con la cultura puertorriqueña— expresamos nuestra profunda preocupación ante las medidas legislativas dirigidas a transformar el sistema de planificación y permisos y a debilitar la protección de la fisiografía kárstica de Puerto Rico. 

Leer la declaración completa

ntre estas medidas se encuentran los sustitutivos relacionados con el P. del S. 1173 y el P. de la C. 1213 para la Reforma de Permisos, así como el P. de la C. 1079 para enmendar la Ley de Protección al Karso. Por su extensión, complejidad y posibles consecuencias, estas propuestas no deben aprobarse apresuradamente sin que la población conozca claramente cómo afectarían el territorio, el agua, las comunidades y el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural del país. 

La cultura puertorriqueña no existe separada de su territorio. Nace de nuestras montañas, cuevas, ríos, costas, bosques, barrios, caminos y tierras agrícolas. En estos lugares se conservan petroglifos, enterramientos, yacimientos arqueológicos, edificaciones históricas, relatos, topónimos, conocimientos comunitarios y paisajes que han inspirado nuestra literatura, música, pintura, fotografía, cine, teatro y artesanía. 

Cuando una cueva, un bosque, un humedal, un paisaje o una comunidad se destruye o se transforma irreversiblemente, Puerto Rico no pierde solamente un recurso natural. Pierde parte de su memoria, de su identidad y de las fuentes vivas de su creación cultural. Una multa posterior no puede reconstruir un yacimiento arqueológico, recuperar una especie desaparecida, descontaminar fácilmente un acuífero ni devolver a una comunidad los vínculos que perdió con su territorio. 

Reconocemos que Puerto Rico necesita un sistema de permisos más eficiente, predecible y accesible. Sin embargo, agilizar los procedimientos no puede traducirse en la eliminación de la evaluación preventiva, la reducción de la fiscalización pública, la limitación de la participación ciudadana ni la subordinación de la protección del patrimonio y los sistemas naturales a intereses de corto plazo. 

Nos preocupa particularmente que decisiones de tanta trascendencia puedan adoptarse sin tiempo suficiente para analizar centenares de páginas, sin que las comunidades comprendan sus consecuencias y sin una discusión pública verdaderamente representativa de los sectores que componen nuestro archipiélago. Las reuniones celebradas en el Capitolio no sustituyen la participación de las personas y comunidades que viven en los territorios que podrían resultar afectados. 

Por estas razones, solicitamos a la Cámara de Representantes y al Senado de Puerto Rico que no aprueben estas medidas sin garantizar previamente: 

  • La publicación y divulgación accesible de las versiones completas y actualizadas de cada medida. 
  • Un término razonable para que las comunidades, organizaciones profesionales, universidades, municipios y entidades culturales puedan estudiarlas y presentar recomendaciones. 
  • La celebración de vistas públicas presenciales y virtuales en distintas regiones de Puerto Rico, particularmente en comunidades que podrían verse directamente afectadas. 
  • La participación efectiva de especialistas en planificación, ciencias ambientales, hidrología, arqueología, historia, arquitectura, conservación, derecho ambiental y patrimonio cultural. 
  • La divulgación clara de quiénes participaron en la redacción de las medidas y de los sectores económicos que han promovido sus disposiciones. 
  • La protección expresa del derecho de las comunidades a recibir información, participar en los procesos, presentar objeciones y solicitar revisión de las decisiones gubernamentales. 
  • La evaluación de los posibles efectos acumulativos sobre el agua, las costas, el karso, los bosques, los terrenos agrícolas, las zonas históricas, los yacimientos arqueológicos y las comunidades. 
  • La demostración de que cualquier reforma fortalecerá la fiscalización gubernamental y no permitirá que los daños se descubran cuando ya sean irreversibles. 

Este es un reclamo amplio de diversos sectores del país. No es una petición partidista ni una oposición a todo desarrollo. Es un reclamo de prudencia, transparencia, conocimiento científico, respeto por las comunidades y responsabilidad con las próximas generaciones. 

El patrimonio natural y el patrimonio cultural forman parte de una misma historia. Proteger el territorio es proteger los lugares donde nuestra cultura nació, donde continúa transformándose y donde las generaciones futuras deberán imaginar el Puerto Rico que desean habitar. 

Exhortamos a la Asamblea Legislativa a detener la aprobación apresurada de estas medidas y a abrir un proceso amplio, transparente, informado y participativo. Las decisiones sobre el territorio de Puerto Rico no deben tomarse a espaldas de quienes lo habitan, lo estudian, lo trabajan, lo recuerdan y lo convierten en cultura.